
A un ángel le pregunte, ¿Cuál es el peor castigo? Y el ángel me respondió: Que entregues tu corazón Y las puertas estén cerradas. Que entregues tu alma Y no haya brillo en sus ojos. Que entregues tus besos Y roces unos labios fríos. Que entregues tus manos Y te encuentres siempre caída. Que entregues tu sonrisa Y no te reflejes en su rostro.Que entregues tus caricias Y no recibas un calido abrazo. Que entregues tu llanto Y no tengas consuelo. Que entregues tus sueños Y no exista futuro.Que entregues tus palabras Y obtengas un vacío. Que entregues tu integridad Y ganes debilidad. Que entregues tu espalda Y cargues con tu lamento. Que entregues tu oído Y no existan palabras. Que entregues tu olfato Y no haya fragancia. Que entregues tu cuerpo Y no haya valor. Que entregues tus pies Y camines un desierto de agonía. Tu me preguntas: ¿Cuál es el peor castigo? Y yo te respondo: “Querer y no ser querido”.




No hay comentarios:
Publicar un comentario